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Enfermedad Pélvica Inflamatoria
Es una infección de los órganos del aparato reproductor.
Puede abarcar todos los órganos
Con o sin formación de abscesos
Es difícil diagnosticar esta infección de manera precisa, así que se desconoce su magnitud verdadera.
La importancia clínica de diagnosticar esta entidad nosológica subyace en las secuelas que produce, que
incluyen infertilidad por factor tubárico, embarazo ectópico y dolor pélvico crónico.
Williams Ginecología; Infecciones ginecológicas; Enfermedad Pélvica Inflamatoria, pág 93-99
Enfermedad inflamatoria pélvica
Se refiere a la infección aguda de las estructuras
del tracto genital superior en las mujeres, que
afecta a uno o todos los órganos; útero,
oviductos y ovarios;
Esto suele ir acompañado de la afectación de los
órganos pélvicos vecinos.
Es causada por un agente de transmisión sexual,
que asciende al tracto genital superior
La prevalencia de EPI en los Estados Unidos y en
muchos otros países ricos en recursos ha
disminuido en la última década
UpToDate: Enfermedad inflamatoria pélvica: patogénesis, microbiología y factores de riesgo. Autor:Jonathan Ross, MD
Revisión de literatura actualizada hasta: abril de 2020. | Última actualización de este tema: 10 de octubre de 2019
GPC-072-08: Diagnóstico y tratamiento de la Enfermedad Pélvica Inflamatoria en mujeres mayores de 14 años con vida sexual activa.
Etiología
Está muy relacionada con
infecciones por N.
gonorrhoeae y en
ocasiones por C.
trachomatis
Otra especie que se
encuentra a menudo
es T. vaginalis.
En la flora del
aparato reproductor
inferior de mujeres
con EPI o con
vaginosis bacteriana
predominan las
especies anaeróbicas
Williams Ginecología; Infecciones ginecológicas; Enfermedad Pélvica Inflamatoria, pág 93-99
Etiología
Aproximadamente el 15 %
de las mujeres con
una infección endocervical
por N.
gonorrhoeae desarrollan
EPI
C. trachomatis representa
aproximadamente 1/3 de
los casos de EPI, con
menos variación
geográfica en la
prevalencia asociada a la
gonorrea.
UpToDate: Enfermedad inflamatoria pélvica: patogénesis, microbiología y factores de riesgo. Autor:Jonathan Ross, MD
Revisión de literatura actualizada hasta: abril de 2020. | Última actualización de este tema: 10 de octubre de 2019
Factores de riesgo
Williams Ginecología; Infecciones ginecológicas; Enfermedad Pélvica Inflamatoria, pág 93-99
Factores de riesgo
Mujeres sexualmente activas
Múltiples parejas sexuales
ITS en la pareja
Edad15-25 años
EPI previa
Métodos anticonceptivos
• Barrera  protección
• Orales  no aumentan el riesgo
• DIU  permanentes a largo plazo se han asociado con la actinomicosis pélvica, una enfermedad rara que puede
presentarse como una masa pélvica con pérdida de peso y síntomas constitucionales
• OTB protege infección hacia las salpinges
UpToDate: Enfermedad inflamatoria pélvica: patogénesis, microbiología y factores de riesgo. Autor:Jonathan Ross, MD
Revisión de literatura actualizada hasta: abril de 2020. | Última actualización de este tema: 10 de octubre de 2019
Patogénesis
Los pacientes con EPI pueden presentar enfermedad clínica en cualquier punto a lo largo de un continuo desde endometritis hasta salpingitis
Variaciones genéticas en la respuesta inmune, los niveles de estrógenos que afectan la viscosidad del moco cervical y la carga bacteriana de posibles
patógenos
La infección resultante puede ser subclínica o manifestarse como la entidad clínica de la EPI.
Proporciona acceso de bacterias vaginales a los órganos genitales superiores, infectando el endometrio, luego el endosalpinx, la corteza ovárica, el
peritoneo pélvico y su estroma subyacente.
La infección endocervical con patógenos de transmisión sexual puede romper esta barrera.
El canal endocervical funciona como una barrera que protege el tracto genital superior normalmente estéril de los organismos del ecosistema vaginal
UpToDate: Enfermedad inflamatoria pélvica: patogénesis, microbiología y factores de riesgo. Autor:Jonathan Ross, MD
Revisión de literatura actualizada hasta: abril de 2020. | Última actualización de este tema: 10 de octubre de 2019
Diagnóstico
El diagnóstico clínico presuntivo de EPI
Mujeres jóvenes sexualmente activas
Mujeres con alto riesgo de infecciones de transmisión sexual
Dolor pélvico o abdominal bajo
Dolor al movimiento cervical, útero o sensibilidad anexal en el examen.
La sensibilidad de este diagnóstico clínico es solo del 65 al 90 %
Agregar más criterios diagnósticos aumenta la especificidad, pero disminuye la
sensibilidad
Los siguientes hallazgos adicionales se pueden utilizar para respaldar el
diagnóstico clínico de EPI
Temperatura (> 38.3 ° C)
Secreción mucopurulenta cervical o vaginal anormal o friabilidad cervical
Presencia de cantidades abundantes de glóbulos blancos en la microscopía salina de secreciones vaginales
Documentación de infección cervical con N. gonorrhoeae , C. trachomatis o M. genitalium
UpToDate: Enfermedad inflamatoria pélvica: manifestaciones clínicas y diagnóstico. Autores Jonathan Ross, MD, Mariam R. Chacko, MD.
Revisión de literatura actualizada hasta: abril de 2020. | Última actualización de este tema: 09 de enero de 2020.
DIAGNÓSTICO
GPC-072-08: Diagnóstico y tratamiento de la Enfermedad Pélvica Inflamatoria en mujeres mayores de 14 años con vida sexual activa.
Diagnóstico
Se puede clasificar en
Enfermedad
Inflamatoria Pélvica
“asintomática”
Enfermedad Inflamatoria pélvica
Aguda Crónica.
Williams Ginecología; Infecciones ginecológicas; Enfermedad Pélvica Inflamatoria, pág 93-99
EPI: asintomática o subclínica
Esta condición es consecuencia de infecciones múltiples, o leves pero continuas
No es un padecimiento clínico, sino que es el diagnóstico final que se le da a una mujer con esterilidad por factor
tubárico
Muchas de estas pacientes crean anticuerpos contra C. trachomatis o N. gonorrhoeae, o ambas.
En la laparoscopia o en la laparotomía se observan datos de una infección tubárica previa
•Adherencias
•Las trompas de Falopio tienen un aspecto macroscópico normal.
•En su interior aparecen pliegues mucosos aplanados, pérdida extensa de los cilios y degeneración de las células epiteliales secretoras
•Otra posibilidad es encontrar hidrosalpinge.
•Las trompas de Falopio están distendidas en toda su extensión.
•Sus extremos distales están dilatados y ensanchados y las fimbrias son sustituidas por adherencias musculares o quedan encerradas en
ellas
Williams Ginecología; Infecciones ginecológicas; Enfermedad Pélvica Inflamatoria, pág 93-99
Enfermedad pélvica inflamatoria aguda
Uno o más de los datos siguientes aumentan la especificidad diagnóstica:
Temperatura >38.3°C
Secreción vaginal o cervicouterina
mucopurulenta
Abundantes leucocitos en el examen
microscópico de las secreciones
cervicouterinas
VSG Y PCR aumentada
Presencia de N. gonorrhoeae o C. trachomatis
en el cuello uterino.
Dolor a la palpación del útero, de los anexos o con la movilización del cuello uterino.
Los criterios más recientes recomendados son para mujeres sexualmente activas que refieren dolor pélvico o
abdominal, en quienes se han excluido otras patologías.
Síntomas que aparecen durante la menstruación o justo después de la misma.
Williams Ginecología; Infecciones ginecológicas; Enfermedad Pélvica Inflamatoria, pág 93-99
Clínica
•Dolor en la porción inferior del abdomen
•Secreción vaginal amarillenta
•Menorragia
•Fiebre
•Escalofríos
•Anorexia, náusea, vómito, diarrea
•Dismenorrea y dispareunia.
Los síntomas comprenden
En algunas pacientes también se acompaña de síntomas de infección urinaria.
Por desgracia, no existe un solo signo o síntoma acompañado de un dato físico que sea
específico para este diagnóstico.
Williams Ginecología; Infecciones ginecológicas; Enfermedad Pélvica Inflamatoria, pág 93-99
Clínica
•Suele ser bilateral y rara vez dura más de dos semanas
•El carácter del dolor es variable
•La aparición reciente de dolor que empeora durante el coito o con movimientos bruscos puede
ser el único síntoma de presentación de EPI.
•El inicio del dolor durante o poco después de la menstruación es particularmente sugestivo
Dolor abdominal inferior es
el síntoma de presentación
cardinal
•Dolor más intenso, mayor sensibilidad en el examen y características sistémicas como fiebre.
Peritonitis o absceso pélvico
•Ocurre en 1/3 o más de las pacientes con EPI
El sangrado uterino anormal
(postcoital, intermenstrual,
menorragia)
UpToDate: Enfermedad inflamatoria pélvica: manifestaciones clínicas y diagnóstico. Autores Jonathan Ross, MD, Mariam R. Chacko, MD.
Revisión de literatura actualizada hasta: abril de 2020. | Última actualización de este tema: 09 de enero de 2020.
Exploración física
• Dolor a la palpación de los
órganos pélvicos.
Exploración pélvica bimanual
• Esto refleja peritonitis pélvica
y puede considerarse un
signo “de rebote” vaginal.
Dolor con la movilización del
cuello uterino al desplazarlo
con rapidez en sentido lateral
con los dedos.
Williams Ginecología; Infecciones ginecológicas; Enfermedad Pélvica Inflamatoria, pág 93-99
Pruebas de laboratorio
Se solicita una
biometría
hemática
completa como
análisis inicial
Descartar que un
hemoperitoneo sea
la causa de los
síntomas
Confirmar la
presencia de
leucocitosis.
Williams Ginecología; Infecciones ginecológicas; Enfermedad Pélvica Inflamatoria, pág 93-99
Pruebas de laboratorio
Prueba de embarazo
Microscopía de flujo vaginal (donde esté disponible)
Pruebas de amplificación de ácido nucleico (NAAT) para C. trachomatis y Neisseria gonorrhoeae
NAAT para Mycoplasma genitalium
Detección del VIH
Pruebas serológicas para sífilis.
VSG Y PCR
• Estas pruebas tienen baja sensibilidad y especificidad para el diagnóstico de EPI en general
• Útiles para evaluar la gravedad (incluidos los casos de sospecha de absceso tubo-ovárico) y monitorear la respuesta al
tratamiento.
UpToDate: Enfermedad inflamatoria pélvica: manifestaciones clínicas y diagnóstico. Autores Jonathan Ross, MD, Mariam R. Chacko, MD.
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Estudios de imagen
Ecografía.
• Es la principal herramienta de imagen para la evaluación de estas pacientes.
• Trompas de Falopio normales rara vez aparecen en imágenes.
• Inflamación  las trompas aumentan de volumen, se ocluye su luz en la porción distal, se distienden y las
paredes y los pliegues internos se engruesan
• Los hallazgos característicos incluyen:
• 1) trompas ovoides y distendidas llenas de líquido anecoico o ecógeno
• 2) engrosamiento de las paredes tubáricas
• 3) tabiques incompletos
• 4) apariencia de “rueda dentada” cuando se obtiene una imagen transversal de las trompas
• Identificar un absceso tubo-ovárico o descartar otra alteración como causa deldolor
Tomografía computarizada
• Si la ecografía no proporciona un diagnóstico claro
Williams Ginecología; Infecciones ginecológicas; Enfermedad Pélvica Inflamatoria, pág 93-99
Perihepatitis; (síndrome de Fitz-Hugh Curtis)
Ocurre en el contexto de la EPI cuando hay inflamación de la cápsula hepática y las superficies
peritoneales del cuadrante superior derecho anterior.
Generalmente hay un compromiso hepático estromal mínimo.
10 % de las mujeres con EPI aguda
Dolor abdominal en el cuadrante superior derecho con un componente pleurítico distintivo, a veces
referido al hombro derecho.
• La severidad del dolor en esta ubicación puede enmascarar el diagnóstico de
• Las aminotransferasas suelen ser normales o solo ligeramente elevadas
Se manifiesta como un exudado irregular y purulento fibrinoso (adherencias de "cuerda de violín"), que
afecta de manera más prominente las superficies anteriores del hígado (no el parénquima hepático).
UpToDate: Enfermedad inflamatoria pélvica: manifestaciones clínicas y diagnóstico. Autores Jonathan Ross, MD, Mariam R. Chacko, MD.
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Enfermedad pélvica inflamatoria crónica
El diagnóstico se establece cuando una paciente
ha sufrido de EPI aguda y padece dolor pélvico.
La precisión de este diagnóstico clínico es mucho
menor que la del de la EPI aguda.
Un criterio para establecerlo es la presencia de
hidrosalpinge.
Sin embargo, este trastorno se determina por
medios histopatológicos
Williams Ginecología; Infecciones ginecológicas; Enfermedad Pélvica Inflamatoria, pág 93-99
Evaluación adicional para la incertidumbre diagnóstica
TAC Y RM
Identificar patología gastrointestinal o diagnósticos alternativos.
El ultrasonido de elección si se sospecha clínicamente un absceso o una patología anexial
Posibilidad de complicaciones de la EPI (como un absceso tubo-ovárico)
Pruebas adicionales para mujeres que están gravemente enfermas
Fiebre, peritonitis o una masa pélvica
Cuyos síntomas son atípicos (sitio anormal o
duración de los síntomas)
Sin mejoría dentro de las 72 horas posteriores
comenzar la terapia antibiótica empírica
Cuando el dolor persistente después de
completar la terapia.
UpToDate: Enfermedad inflamatoria pélvica: manifestaciones clínicas y diagnóstico. Autores Jonathan Ross, MD, Mariam R. Chacko, MD.
Revisión de literatura actualizada hasta: abril de 2020. | Última actualización de este tema: 09 de enero de 2020.
Laparoscopía
Parte útil del trabajo de diagnóstico para la EPI cuando los estudios de
imagen no han sido definitivamente informativos en las siguientes
situaciones:
• En una paciente que ha fallado el tratamiento ambulatorio para la EPI
• Buscar causas alternativas de los síntomas del paciente.
• En una paciente cuyos síntomas no mejoran o empeoran claramente
después de aproximadamente 72 horas de tratamiento hospitalario
para la EPI
UpToDate: Enfermedad inflamatoria pélvica: manifestaciones clínicas y diagnóstico. Autores Jonathan Ross, MD, Mariam R. Chacko, MD.
Revisión de literatura actualizada hasta: abril de 2020. | Última actualización de este tema: 09 de enero de 2020.
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Tratamiento
Otras secuelas son
Dolor pélvico crónico (del 15 al 20%) Infecciones recurrentes (del 20 al 25%) Formación de abscesos (del 5 al 15%).
Asimismo, la probabilidad de embarazo ectópico aumenta de seis a 10 veces y el riesgo puede ser del 10% en mujeres que llegan a concebir.
El daño o la oclusión de las trompas de Falopio secundarios a la infección originan esterilidad.
Después de un episodio  15% Después de dos sucesos  35% Después de tres o más incidentes  75%
Los objetivos principales  erradicar el agente, aliviar los síntomas y prevenir secuelas.
Los mejores resultados  se confirma la enfermedad en una etapa temprana
Williams Ginecología; Infecciones ginecológicas; Enfermedad Pélvica Inflamatoria, pág 93-99
Selección de antibióticos
La terapia con
antibióticos es la
piedra angular del
tratamiento de la
enfermedad
inflamatoria pélvica
(EPI).
Los regímenes
terapéuticos para la
EPI deberían
proporcionar una
amplia cobertura
empírica para la
amplia gama de
patógenos implicados
El régimen de
tratamiento óptimo
sigue sin definirse
Las opciones
dependen de si el
paciente está
hospitalizado o es
paciente ambulatorio
UpToDate: Enfermedad inflamatoria pélvica: tratamiento en adultos y adolescentes. Autor: Harold C Wiesenfeld, MD, CM.
Revisión de literatura actualizada hasta: abril de 2020. | Última actualización de este tema: 11 de noviembre de 2019.
Tratamiento ambulatorio
Una dosis intramuscular única de una cefalosporina de acción
prolongada más doxiciclina (100 mg por VO c/12 h, 14 días)
La elección óptima de una cefalosporina es incierta.
Se prefiere ceftriaxona (250 mg por IM en dosis única) en
combinación con doxiciclina, ya que es la cefalosporina
recomendada para la cobertura de la gonorrea.
UpToDate: Enfermedad inflamatoria pélvica: tratamiento en adultos y adolescentes. Autor: Harold C Wiesenfeld, MD, CM.
Revisión de literatura actualizada hasta: abril de 2020. | Última actualización de este tema: 11 de noviembre de 2019.
Tratamiento ambulatorio
Williams Ginecología; Infecciones ginecológicas; Enfermedad Pélvica Inflamatoria, pág 93-99
GPC-072-08: Diagnóstico y tratamiento de la Enfermedad Pélvica Inflamatoria en mujeres mayores de 14 años con vida sexual activa.
Junta de Andalucía, España. Guía terapéutica. EPI. 2016
Criterios para hospitalización
Fiebre, náuseas,
vómitos, dolor
abdominal
intenso
EPI complicada
con absceso
pélvico
Posible necesidad
de evaluación
diagnóstica
invasiva para una
etiología
alternativa o
intervención
quirúrgica
Incapacidad para
tomar
medicamentos
orales debido a
náuseas y
vómitos
Embarazo
Falta de
respuesta o
tolerancia a los
medicamentos
orales.
Preocupación por
la no adherencia
a la terapia.
UpToDate: Enfermedad inflamatoria pélvica: tratamiento en adultos y adolescentes. Autor: Harold C Wiesenfeld, MD, CM.
Revisión de literatura actualizada hasta: abril de 2020. | Última actualización de este tema: 11 de noviembre de 2019.
Tratamiento intrahospitalario
Williams Ginecología; Infecciones ginecológicas; Enfermedad Pélvica Inflamatoria, pág 93-99
Tratamiento intrahospitalario
• Cefoxitina (2 g IV C/6 h) o cefotetano (2 g IV c/12 h) más
• Doxiciclina (100 mg VO ó IV c/12).
• Clindamicina (900 mg por IV c/8h) más
• gentamicina (3 a 5 mg / kg por IV o 2 mg / kg por IV c/8h)
• Transición a la terapia oral
• Después de 24 horas de mejoría clínica sostenida,
• Resolución de fiebre, náuseas, vómitos y dolor abdominal intenso
• La terapia oral consiste en doxiciclina 100 mg dos veces al día para completar 14 días.
• Intolerancia a la doxiciclina, la azitromicina es una opción.
• Añadimos metronidazol 500 mg por VO dos veces al día durante 14 días para las mujeres con un
absceso pélvico
UpToDate: Enfermedad inflamatoria pélvica: tratamiento en adultos y adolescentes. Autor: Harold C Wiesenfeld, MD, CM.
Revisión de literatura actualizada hasta: abril de 2020. | Última actualización de este tema: 11 de noviembre de 2019.
GPC-072-08: Diagnóstico y tratamiento de la Enfermedad Pélvica Inflamatoria en mujeres mayores de 14 años con vida sexual activa.
EPI Y EMBARAZO
• Bastante raro EPI durante el embarazo
• La infección puede ocurrir en las primeras 12 SDG
• Antes de que el tapón de moco y la decidua sellen el útero de las bacterias
ascendentes
• El embarazo es una indicación de hospitalización y antibióticos
parenterales para la EPI.
• Cefalosporina de segunda generación (Ej., Cefoxitina o cefotetano IV,
y azitromicina 1 gramo por vía oral una vez (en lugar de doxiciclina ).
UpToDate: Enfermedad inflamatoria pélvica: tratamiento en adultos y adolescentes. Autor: Harold C Wiesenfeld, MD, CM.
Revisión de literatura actualizada hasta: abril de 2020. | Última actualización de este tema: 11 de noviembre de 2019.
La EPI probablemente complique al embarazo con mayor frecuencia de lo que se piensa.
El diagnóstico se confunde fácilmente debido a las múltiples causas de dolor abdominal y otros
síntomas que ocurren durante éste.
Después de la 12 SDG, el saco gestacional intacto forma una barrera al ascenso de las bacterias
cérvico-vaginales al tracto genital superior
• Sin embargo, se han propuesto otros mecanismos para el desarrollo de EPI en gestaciones ya avanzadas
• Diseminación linfática y vascular.
La EPI y el absceso tubo-ovárico se pueden presentar durante el embarazo y deben incluirse en el
diagnóstico diferencial de dolor abdominal en estas pacientes
• Importante un tratamiento pronto y adecuado para prevenir la pérdida fetal
Junta de Andalucía, España. Guía terapéutica. EPI. 2016
ABSCESO TUBO-OVÁRICO
La EPI puede complicarse por un absceso tubo-ovárico, que es una masa inflamatoria que afecta la trompa de
Falopio, el ovario y, ocasionalmente, otros órganos pélvicos adyacentes
También puede ocurrir sin PID anterior
Es una afección grave y potencialmente mortal.
Se requiere una terapia médica y / o quirúrgica agresiva, y la ruptura de un absceso puede provocar sepsis.
Las modalidades de tratamiento incluyen terapia con antibióticos, procedimientos de drenaje mínimamente
invasivos, cirugía invasiva o una combinación de estas intervenciones.
La gran mayoría de los abscesos pequeños (<7 cm de diámetro) se resuelve con terapia antibiótica sola.
UpToDate; Manejo y complicaciones del absceso tuvoovarico. Revisión de literatura
actualizada hasta: mayo de 2020. | Última actualización de este tema: 22 de mayo de 2020.
TRATAMIENTO
Terapia con
antibióticos
sola como
una estrategia
altamente
exitosa para
las mujeres
que cumplen
con todos los
siguientes
criterios:
Hemodinámicamente estable sin signos de ruptura (abdomen agudo,
sepsis) que se mantiene durante todo el curso del tratamiento.
Mejora clínica continua durante el régimen antibiótico.
Absceso <7 cm de diámetro.
Respuesta adecuada a la terapia antibiótica intravenosa.
Premenopáusica
UpToDate; Manejo y complicaciones del absceso tuvoovarico. Revisión de literatura
actualizada hasta: mayo de 2020. | Última actualización de este tema: 22 de mayo de 2020.
Regímenes de primera elección:
• Cefotetan (2 g IV cada 12 horas) más doxiciclina (100 mg por vía oral o IV
cada 12 horas).
• Cefoxitina (2 g IV cada 6 horas) más doxiciclina (100 mg por vía oral o IV
cada 12 horas).
• Clindamicina (900 mg IV cada 8 horas) más gentamicina (dosis de carga de
2 mg / kg y luego 1,5 mg / kg cada 8 horas IV o intramuscular [IM]).
• Ampicilina (2 g IV cada 6 horas) más clindamicina (900 mg IV cada 8
horas) más gentamicina (dosis de carga de 2 mg / kg y luego 1,5 mg / kg
cada 8 horas IV o IM).
• Ampicilina-sulbactam (3 g IV cada 6 horas) más doxiciclina (100 mg por vía
oral o IV cada 12 horas).
UpToDate; Manejo y complicaciones del absceso tuvoovarico. Revisión de literatura
actualizada hasta: mayo de 2020. | Última actualización de este tema: 22 de mayo de 2020.
Fracaso al tratamiento
Los antibióticos siguen siendo la piedra angular de la terapia antes,
durante y después de cualquier procedimiento de drenaje de abscesos.
Los criterios utilizados para determinar el fracaso del tratamiento son:
• Nuevo inicio o fiebre persistente
• Sensibilidad abdominopélvica persistente o que empeora
• Agrandamiento de la masa pélvica
• Leucocitosis persistente o que empeora
• Sospecha de sepsis
UpToDate; Manejo y complicaciones del absceso tuvoovarico. Revisión de literatura
actualizada hasta: mayo de 2020. | Última actualización de este tema: 22 de mayo de 2020.
Qué hay de nuevo
Proteína C reactiva y absceso tubo-ovárico (marzo de 2020)
Las pacientes con un absceso tubo-ovárico que no mejoran con antibióticos deben someterse a
tratamiento quirúrgico
Sin embargo, puede ser difícil determinar cuándo hacer el diagnóstico de terapia médica
fallida.
Un nivel elevado de proteína c reactiva (PCR) (> 49 mg / L) y el aumento de los niveles durante
la hospitalización fue un indicador de fracaso del tratamiento médico
Por lo tanto, los niveles de PCR en serie se pueden usar junto con otros factores, como fiebre
persistente y leucocitosis persistente o que empeora, para determinar cuándo está indicada la
intervención quirúrgica.
UpToDate; Manejo y complicaciones del absceso tuvoovarico. Revisión de literatura
actualizada hasta: mayo de 2020. | Última actualización de este tema: 22 de mayo de 2020.
Cirugía
Se requiere drenaje de absceso o cirugía si un paciente no puede ser tratado con éxito
solo con antimicrobianos y / o si hay sospecha de malignidad.
Mujeres con una o más de las siguientes características:
• Terapia antibiótica fallida
• Absceso roto
• Sepsis sospechada o posmenopáusica.
La decisión con respecto al drenaje o la cirugía depende del estado clínico del
paciente.
La sospecha de ruptura intraabdominal de un absceso es una emergencia
potencialmente mortal y requiere una intervención quirúrgica inmediata
UpToDate; Manejo y complicaciones del absceso tuvoovarico. Revisión de literatura
actualizada hasta: mayo de 2020. | Última actualización de este tema: 22 de mayo de 2020.
Cirugía
la Ruptura de un absceso es una emergencia que pone en peligro la vida y requiere una
intervención quirúrgica inmediata.
En ausencia de ruptura, la exploración quirúrgica y el tratamiento a menudo son recomendables
en cualquier mujer con signos evidentes de sepsis y un absceso grande (≥7 a 9 cm).
Un absceso roto ocurre en aproximadamente el 15 % de los casos
La sepsis ocurre en aproximadamente 10 a 20 % de las pacientes con absceso
UpToDate; Manejo y complicaciones del absceso tuvoovarico. Revisión de literatura
actualizada hasta: mayo de 2020. | Última actualización de este tema: 22 de mayo de 2020.
Mujeres embarazadas
Las decisiones con respecto a la atención quirúrgica dependerán en parte de la seguridad de la cirugía a una
edad gestacional específica.
Se debe tener cuidado para evitar medicamentos que sean potencialmente teratogénicos (p. Ej., Quinolonas).
El enfoque de una mujer embarazada es similar al de las mujeres no embarazadas.
Rara vez se ha informado de absceso tuvo-ovarico en mujeres embarazadas
UpToDate; Manejo y complicaciones del absceso tuvoovarico. Revisión de literatura
actualizada hasta: mayo de 2020. | Última actualización de este tema: 22 de mayo de 2020.
Cirugía
la mayoría de las mujeres que están
gravemente enfermas no mejorarán sin la
extirpación quirúrgica del nido de la
infección.
Es importante destacar que, en un
paciente inestable con el diagnóstico
presuntivo de rotura de absceso, la cirugía
no debe retrasarse para la administración
de antibióticos.
UpToDate; Manejo y complicaciones del absceso tuvoovarico. Revisión de literatura
actualizada hasta: mayo de 2020. | Última actualización de este tema: 22 de mayo de 2020.
Reporte de caso
Absceso pélvico durante el embarazo.
MedULA, Revista de Facultad de Medicina, Universidad de Los Andes. Vol. 23. Nº 2.
2014. Mérida. Venezuela.
Reyna-Villasmil et al. 2015. Absceso pélvico durante embarazo. Reporte de caso.
MedULA 24: 57-59.
• Paciente de 26 años de edad (IV gestas, II para, I aborto) con 17 semanas
de gestación, quien acude a la Emergencia Obstétrica del Hospital Central
"Dr. Urquinaona", Maracaibo, Venezuela, con dolor abdominal, náuseas y
vómitos.
• En el examen físico, la paciente se encontraba consciente, en un buen
estado general y los siguientes signos vitales:
• Presión arterial de 100/60 mm de Hg
• pulso de 91 latidos /minuto
• temperatura de 37.6º C
• Frecuencia respiratoria de 16 respiraciones / min.
• El abdomen estaba blando depresible con un útero a 10 centímetros de la
sínfisis del pubis y se palpaba del lado izquierdo una masa que ocupaba
una pequeña parte del hipocondrio izquierdo. No se encontraron
modificaciones cervicales.
• Los estudios de laboratorio iniciales fueron normales, excepto por
una cuenta blanca de 25.600/mm3.
• No se detectó ningún signo clínico de infección.
• Posterior al ingreso, la ecografía obstétrica reveló un feto de 16
semanas por biometría fetal junto con una tumoración sólida del lado
izquierdo de 11 x 10 centímetros, sin ninguna colección de líquido
multilocular o en el fondo de saco de Douglas.
• La paciente no tenía historia previa de uso de dispositivos
intrauterinos.
• Es ingresada con un diagnóstico inicial de neoplasia ovárica.
• Se realizó laparotomía encontrándose un gran absceso en el fondo de saco de Douglas lleno de líquido
purulento y fétido.
• En el anexo izquierdo, la trompa de Falopio y el ovario estaban cubiertos por otro absceso con continuidad a
la pared pélvica, por lo que se procedió a realizar la salpingooforectomía izquierda.
• Se realizó irrigación de la cavidad abdominal con solución salina, y se insertó un dren en el fondo de saco de
Douglas, y se utilizó un esquema de antibióticos con
• ampicilina 4 gramos / día,
• metronidazol 1 gramo / día
• gentamicina 240 miligramos / día.
• El estudio histopatológico confirmó el diagnóstico de absceso pélvico. El resultado del cultivo del líquido del
absceso mostró crecimiento de Staphylococcus aureus y bacterias anaerobias mixtas.
• En el segundo día del post-operatorio, la ecografía obstétrica demostró muerte fetal y el embarazo terminó
por dilatación cervical y legrado uterino.
• La paciente fue dada de alta médica a los 10 días de la intervención.
• El estudio histopatológico fetal reveló cambios líticos con reacciones inflamatorias masivas sugestivas de
infección crónica.
DISCUSIÓN
• Los abscesos pélvicos, una complicación poco común de la
enfermedad inflamatoria pélvica
• Pueden producirse en el embarazo por diferentes mecanismos.
• La diseminación hematógena
• diseminación linfática desde órganos contiguos
• La más probable, enfermedad inflamatoria pélvica preexistente
• Las pacientes que desarrollan abscesos tubo-ováricos generalmente
tienen antecedentes de salpingitis, endometriosis, adherencias
pélvicas, hidrosalpinx o cirugías pélvicas
• Los gérmenes oportunistas anaerobios de la vagina que se encuentran más
frecuentemente entre losagentes etiológicos de los abscesos pélvicos son:
• Escherichia coli,
• Neisseria Gonorrhoeae,
• Streptococcus,
• Bacteroides fragilis,
• Enterococcus,
• Peeptostreptococcus
• Peptococcus.
• Es un concepto bien conocido que la fase más importante de la patogénesis
de los abscesos pélvicos es la adhesión e invasión bacteriana al tracto
genital superior
• Durante el embarazo, los abscesos pélvicos generalmente dan la
impresión de tumoraciones pélvicas malignas sin ningún signo
relevante de un proceso infeccioso en los antecedentes de la
paciente.
• En el presente caso, la paciente presentaba algunos signos y
síntomas, como cuentas blancas elevadas, secreción vaginal, dolor a
la movilización del cuello y a la palpación de los anexos, que son
sugestivos de una infección progresiva.
• Además, la presencia de una masa pélvica puede conducir a un
probable diagnóstico de absceso pélvico.
• Sin embargo, no se encontró ningún hallazgo significativo de infección
sistémica como hipotensión, taquicardia materna o fiebre.
• En el presente caso faltaban los hallazgos típicos de un absceso
pélvico, como es la colección de líquido multilocular simple o
compleja en la ecografía, demostrando la presentación poco común
de abscesos pélvicos, haciendo el diagnóstico diferencial más difícil
• Los abscesos pélvicos durante el embarazo pueden diagnosticarse por
varias técnicas no invasivos como ultrasonido y resonancia magnética.
• En el embarazo pueden presentarse como una tumoración sólida sin
ningún septo, ni ecos internos, lo cual debe hacer sospechar de la
presencia de esta entidad clínica.
• El tratamiento de los abscesos pélvicos varía de acuerdo con la
situación clínica.
• El tratamiento exclusivo con antibióticos ha sido utilizado en forma
exitosa.
• El drenaje del absceso a través de la culdotomia o laparotomía
generalmente es el primer método de elección
• Más aún, bajo la guía de estas técnicas, el drenaje con catéteres
percutáneos puede ser una variedad ideal para el tratamiento
• Debido a que la mayoría de las pacientes son jóvenes, se debe
intentar usar métodos quirúrgicos conservadores como drenajes de
abscesos percutáneos, aspiración transvaginal dirigida por
ultrasonido, dejando la salpingooforectomía unilateral como
tratamiento final.
• Se han descrito casos en los cuales el tratamiento médico es exitoso y
el embarazo continúa
• Al igual de casos severos en los cuales se han realizado histerectomía
y ooforosalpingectomía bilateral
• En el caso reportado, se realizó laparotomía, colocación de drenes
largos y salpingooforectomía unilateral.
• Los efectos sobre el feto encontrados en este reporte son
consistentes con estudios publicados en la literatura que apoyan las
consecuencias clínicas de esta entidad