La crisis de fin de siglo en España estuvo marcada por tres eventos: la pérdida de las colonias de Cuba y Filipinas en 1898, que simbolizó la decadencia del país; el Modernismo literario, con autores como Rubén Darío que buscaban lenguajes más sensoriales; y la Generación del 98 que reflexionó sobre cómo regenerar España y recuperar su identidad tras el desastre, con figuras como Unamuno, Baroja y Machado.