Las tecnologías de la información y la comunicación han contribuido al desarrollo de ciudades inteligentes en todo el mundo. Estas ciudades utilizan soluciones tecnológicas para mejorar la infraestructura, reducir la contaminación, y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. En la construcción, tecnologías como el BIM han aumentado la productividad y precisión en el diseño, planificación y análisis de proyectos. El uso generalizado de estas tecnologías apunta hacia un futuro urbano más sostenible.