1) El Tribunal Constitucional determinó que aunque el matrimonio y la familia están garantizados constitucionalmente, no existe un derecho constitucional específico al matrimonio. 2) Sin embargo, el derecho a contraer matrimonio se encuentra dentro del ámbito de protección del derecho al libre desarrollo de la persona. 3) Por lo tanto, cada persona puede determinar autónomamente cuándo y con quién contraer matrimonio, sin necesidad de autorización de terceros.