Si has introducido información en un sitio web de estafas, corta la conexión entre el atacante y tus cuentas. Cambia de inmediato la contraseña en la versión legítima de ese sitio web. Si utilizas esa misma contraseña en otros casos, sobre todo en el correo electrónico o la banca en línea, actualiza también esas cuentas. Activa la autenticación en dos pasos (2FA) enseguida.
Si has compartido datos financieros como el número de tarjeta de crédito o el CVV, usa la app del banco para bloquear la tarjeta y ponte en contacto con el departamento de fraudes de la entidad financiera para informar del problema y solicitar una tarjeta nueva.
Si has compartido datos muy confidenciales, como un número de identificación fiscal o tu dirección, solicita un bloqueo de crédito en las principales agencias de crédito para evitar que los estafadores abran nuevas cuentas a tu nombre. Además, efectúa un análisis exhaustivo de malware en tu dispositivo con una herramienta antivirus gratuita de confianza para asegurarte de que no se haya instalado ningún registrador de pulsaciones ni scripts de seguimiento de forma silenciosa mientras estabas en el sitio web.
Por último, vigila atentamente la bandeja de entrada y los extractos durante las próximas semanas. Es posible que tus datos se vendan a otros estafadores, lo que puede provocar un aumento de los intentos de phishing dirigidos contra ti.