La higiene de manos es el procedimiento más importante para prevenir la transmisión de infecciones, ya que las manos pueden transportar agentes patógenos de un paciente a otro. Es fundamental que todo el personal sanitario y cuidadores practiquen correctamente el lavado de manos antes y después de atender a cada paciente usando jabón, agua y fricción adecuada. La OMS recomienda lavarse las manos en 5 momentos clave para mejorar la seguridad de los pacientes.