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Esquizofrenia
Por: Leticia Liahut Quiroz
QUÉ ES:
LA ESQUIZOFRENIA ES UN TRASTORNO MENTAL GRAVE QUE AFECTA
AL PACIENTE DETERIORANDO SUS CAPACIDADES EN DIVERSOS
ASPECTOS PSICOLÓGICOS, COMO EL PENSAMIENTO, LA
PERCEPCIÓN, LAS EMOCIONES O LA VOLUNTAD.
LOS PACIENTES ESQUIZOFRÉNICOS PUEDEN PERDER EL CONTACTO
CON LA REALIDAD (PSICOSIS), SUFRIR ALUCINACIONES, DELIRIOS
(CREENCIAS FALSAS), TENER PENSAMIENTOS ANORMALES Y
ALTERACIÓN DEL FUNCIONAMIENTO SOCIAL Y LABORAL.
ETIMOLÓGICAMENTE SIGNIFICA «MENTE ESCINDIDA». CON ESTE
TÉRMINO, SE QUERÍA SUBRAYAR LAS ALTERACIONES EN EL
PENSAMIENTO QUE PRESENTAN LAS PERSONAS QUE LA PADECEN.
Esquizofrenia
Causas
El origen de la
esquizofrenia no se
conoce con certeza. No
obstante, en los últimos
años se han logrado
algunos avances que
permiten señalar diversos
factores responsables del
trastorno:
Alteraciones precoces del desarrollo del cerebro
Estudios con técnicas histopatológicas modernas y con técnicas de
neuroimagen, como la resonancia magnética, han detectado anomalías en
la estructura de determinadas regiones cerebrales. Otras técnicas, como la
tomografía de emisión de positrones, han permitido observar algunas
alteraciones en el funcionamiento del cerebro de estos enfermos, en
comparación con el de personas sanas. Conjuntamente, estos hallazgos
apoyan la teoría de que la esquizofrenia puede tener su origen en
alteraciones del desarrollo cerebral muy precozmente, en concreto, durante
el desarrollo del cerebro embrionario.
Predisposición genética
Aunque el mecanismo de transmisión no se conoce, sí se sabe que el riesgo
de padecer la enfermedad es mayor cuando existen antecedentes familiares
de la misma. Sin embargo, la presencia de antecedentes no es una condición
necesaria ni suficiente; muchos pacientes no los presentan y muchos sanos,
sí. Esto indica que otros factores no genéticos también juegan un papel
importante en la génesis del trastorno.
Alteraciones en
moléculas del cerebro
Se ha descubierto que diversas
sustancias llamadas neurotransmisores
(los responsables de que las neuronas
se comuniquen adecuadamente)
pueden estar desequilibradas en la
esquizofrenia. Los estudios sobre estas
sustancias están siendo muy
importantes para el diseño de
fármacos cada vez más efectivos.
Infecciones del
embarazo y
complicaciones del
parto
Está en estudio si algunas
infecciones por virus que padezca la
madre durante el embarazo pueden
ser responsables de alteraciones del
desarrollo cerebral normal del feto y
que, a cierta edad, provoquen la
enfermedad. Por otra parte, se ha
relacionado este trastorno con
complicaciones durante el parto
(traumatismos, anoxia cerebral).
Síntomas
El principal problema relacionado con los síntomas de esta patología es
que la mayoría son subjetivos, es decir, sólo el paciente los experimenta,
por lo que no pueden comprobarse. El segundo, es que la esquizofrenia es
una enfermedad que presenta muchas y variadas manifestaciones pero
ninguna es específica de ella, sino que también pueden estar presentes en
otros trastornos mentales. Actualmente se dividen los síntomas en dos
grandes grupos:
•Los positivos
•Los negativos
•Los positivos consisten en aquellas
manifestaciones anormales que
experimentan los pacientes, como ver
cosas que no existen (alucinaciones) o
pensar que ocurren cosas que no son
verdad (delirios).
•Los negativos consisten en aquellas
manifestaciones que hacen pensar que el
sujeto está perdiendo capacidades para
pensar, sentir o hacer cosas con
normalidad. Por ejemplo, dejar de hablar
con fluidez, tener interés por las cosas o
las personas, por levantarse cada día a
trabajar, etc. Es habitual que, con el paso
del tiempo, muchos de los síntomas se
alivien. Sin embargo, suelen quedar
algunas secuelas, como abandono del
cuidado de sí mismo, frialdad hacia los
demás, indiferencia o desinterés por
todo.
Los síntomas más
característicos de la
enfermedad
•Delirios: Ideas erróneas de las que
el paciente está convencido. Por
ejemplo, creer que todo el mundo
está contra él o que tratan de
perjudicarle.
•Alucinaciones: Percibir algo que no
existe. Por ejemplo, oír voces (que le
insultan o hablan de él), o ver
objetos o caras que no están.
•Trastornos del pensamiento: El
lenguaje del paciente se hace
incomprensible y con poca fluidez.
•Alteración de la sensación sobre sí
mismo: La persona siente que su
cuerpo está cambiando, se ve a sí
mismo como alguien raro. Los
pacientes pueden decir que no se
reconocen al mirarse al espejo. Los
límites entre uno mismo y los demás
no están claros, por ello, pueden
creer que los demás pueden saber lo
que piensa o por el contrario, creen
adivinar lo que otros piensan.
•Deterioro de las emociones: La
afectividad se va empobreciendo y
puede llegar a la ausencia de
sentimientos. Los pacientes se
muestran inexpresivos y se
comportan con frialdad hacia los
demás.
•Aislamiento: Los pacientes se encierran en sí mismos y en su mundo
interior. A este síntoma se le denomina autismo. Se manifiesta porque el
paciente se queda encerrado en su habitación y evita la compañía de los
demás.
Prevención
La esquizofrenia no se puede prevenir. Sin embargo, si el paciente sigue
el tratamiento prescrito por los especialistas, los síntomas sí pueden
prevenirse y evitarse. De hecho, si el paciente abandona el tratamiento
es probable que muchos síntomas reaparezcan.
Tipos
Algunos investigadores creen que
la esquizofrenia es un trastorno
aislado, mientras que otros creen
que es un síndrome (un conjunto
de síntomas) basados en
numerosas enfermedades
subyacentes. Se han propuesto
subtipos de esquizofrenia en un
esfuerzo de clasificar a los
pacientes dentro de grupos más
uniformes. Sin embargo, en un
mismo paciente, el subtipo puede
variar a lo largo del tiempo.
•Esquizofrenia paranoide: Es el subtipo más frecuente. Predominan las
ideas delirantes de persecución o de perjuicio de otras personas hacia el
paciente.
•Esquizofrenia hebefrénica: En ella predominan las alteraciones en las
emociones. Son características las manifestaciones de lo que se denomina
incongruencia emocional en las que, por ejemplo, el paciente se ríe sin
motivo aparente. Su comienzo es más precoz que la anterior y más grave.
•Esquizofrenia catatónica: Se caracteriza por alteraciones motoras,
generalmente inmovilidad persistente, aunque puede alternar con crisis de
agitación o puede presentar movimientos repetitivos. Suele responder
mejor al tratamiento.
•Esquizofrenia indiferenciada: Cuando una esquizofrenia no reúne los
criterios de los subtipos anteriores o presenta varios de ellos se le llama
indiferenciada.
Aunque estas divisiones se siguen
utilizando, hoy se tiende a valorar
y diferenciar estos trastornos en
función de la predominancia de
síntomas positivos o negativos y,
sobre todo, a medir la intensidad
de cada uno de estos síntomas
mediante cuestionarios y escalas.
Esto permite evaluar al paciente
en diversos momentos de su
evolución, así como la efectividad
de los tratamientos.
LOS ESQUIZOFRÉNICOS SUELEN PERDER
EL CONTACTO CON LA REALIDAD.
DIAGNÓSTICO
No existe una prueba diagnóstica
definitiva para la esquizofrenia. El
psiquiatra realiza el diagnóstico
basándose en una evaluación del
historial de la persona y de su
sintomatología.
Para establecer el diagnóstico de
esquizofrenia, los síntomas deben
durar por lo menos seis meses y
asociarse con deterioro significativo
del trabajo, los estudios o del
desarrollo social. La información
procedente de la familia, amigos o
profesores es importante para
establecer cuándo comenzó la
enfermedad.
El médico deberá descartar la posibilidad de que los síntomas psicóticos
del paciente estén causados por un trastorno afectivo. Con frecuencia se
realizan análisis de laboratorio para descartar el abuso de sustancias
tóxicas o un trastorno subyacente de tipo endocrino o neurológico que
pueda tener algunas características de psicosis. Ejemplos de este tipo de
trastornos son los tumores cerebrales, la epilepsia del lóbulo temporal,
las enfermedades autoinmunes, la enfermedad de Huntington, las
enfermedades hepáticas y las reacciones adversas a los medicamentos.
Tratamientos
El tratamiento de la esquizofrenia es farmacológico, principalmente
con neurolépticos o antipsicóticos. Se diferencian dos tipos de
antipsicóticos:
•Los clásicos: la clorpromazina, el haloperidol o la tioridazina.
•Los neurolépticos atípicos: clozapina, risperidona, olanzapina,
ziprasidona o quetiapina
Ambos grupos tienen en común la capacidad de corregir
desequilibrios de los neurotransmisores, sobre todo la dopamina, y
aliviar los síntomas positivos.
Sin embargo, los neurolépticos atípicos tienen especial capacidad
de conseguir el desequilibrio del neurotransmisor serotonina. A ello
se ha asociado la efectividad de este tipo de neurolépticos sobre
los síntomas negativos. Los neurolépticos atípicos tienen además
la ventaja de producir menos efectos secundarios.
En casos muy concretos, como la escasa respuesta al tratamiento con
medicamentos, con grave riesgo de suicidio o agresión hacia otros, en el
subtipo de esquizofrenia catatónica puede estar indicado el tratamiento con
electroshock. Pese a su mala prensa, las condiciones de aplicación actual
del electroshock hacen que sea un procedimiento seguro, además de muy
eficaz.
Los tratamientos antipsicóticos han permitido que, en la mayor parte de los
casos, el paciente con esquizofrenia pueda vivir en comunidad. Es
extraordinariamente importante aprovechar esta posibilidad y combinar el
tratamiento farmacológico con una serie de medidas destinadas a que el
paciente esté ocupado y activo.
Estas medidas constituyen lo que se denomina terapia psicosocial. Precisa
de mecanismos asistenciales como por ejemplo, talleres ocupacionales,
centros de día, centros de salud mental y grupos de autoayuda.
El diálogo entre paciente con esquizofrenia y el médico puede ser un
instrumento terapéutico importante, si tiene como fin que el enfermo
conozca su patología. El médico le puede enseñar a convivir con la
patología y a utilizar sus propios recursos psicológicos y ajenos -familia,
amigos, apoyo-, para acercarse más a su entorno.
Por otra parte, es importante que el psiquiatra informe tanto al paciente
como a los familiares con los que convive sobre las características
sintomáticas de la enfermedad y les ayude a distinguir cómo se han
manifestado en su caso particular, con vistas a prevenir o intervenir en caso
de reagudización. También es importante que el psiquiatra informe sobre
los tratamientos antipsicóticos, sus efectos y ventajas, y los posibles efectos
adversos.
Además es necesario que el psiquiatra ayude al enfermo y allegados a que
consigan una comunicación adecuada en el medio familiar. Otras técnicas
de psicoterapia individual, por ejemplo las de tipo psicoanalítico, no parece
ser eficaces en la esquizofrenia.
PRONÓSTICO
El pronóstico de esta patología es
complicado y depende de cada
caso.
Sin embargo, en la mayoría de
los pacientes los síntomas
mejoran con el tratamiento
farmacológico.
Cuando se abandona los
síntomas suelen reaparecer.
Complicaciones
Los expertos señalan que los
esquizofrénicos tienen más riesgo de:
•Tener problemas con el alcohol y las
drogas. Además, su consumo
incrementa las posibilidades de que
reaparezcan los síntomas.
•Desarrollar otras enfermedades
debido al estilo de vida inactivo.
•Tener efectos secundarios por los
medicamentos.
•Suicidio.
Gracias
Leticia Liahut Quiroz