Los esquizofrénicos suelen perder el contacto con la realidad, experimentando alucinaciones y delirios. La esquizofrenia es un trastorno mental grave causado por factores genéticos y ambientales que alteran el desarrollo cerebral, con síntomas como pensamientos anormales, aislamiento y deterioro emocional. El tratamiento implica medicamentos antipsicóticos y terapia, aunque el pronóstico depende del caso y los síntomas a menudo mejoran pero también reaparecen al abandonar el tratamiento.