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EL CUERPO DE CRISTO COMIDA POCO APETECIDA I PARTE
¡MUCHOS SON INVITADOS A LA CENA DEL SENOR ,AL BANQUETE
CELESTIAL ¡ donde el mismo es el alimentopara su cuerpola iglesia ¡
1329 Banquetedel Señor (cf 1 Co 11,20) porquese trata dela Cena que el
Señor celebrócon sus discípulosla víspera desu pasión y de la
anticipación del banquetedebodasdel Cordero (cf Ap 19,9) en la
Jerusalén celestial.
.
1326 Finalmente, por la celebración eucarística nos unimos ya a la
liturgia del cieloy anticipamosla vida eterna cuandoDiosserá todo en
todos (cf 1 Co 15,28).
BAJARA EL PAN DEL CIELO , JESUCRISTO, PARA HACERSE PRESENTE ENTRE NOSOTROS
UNA Y OTRA VEZ , EL EMANUEL , SE HACE CERCANO DIOS , A TODO HOMBRE , EN CADA
SANTA EUCARISTIA, SE DONA , SE DA TODO , EL, EN CUERPO , SANGRE,ALMA Y
DIVINIDAD, TAMBIEN SE UNE EL CIELO , CON LA TIERRA., LA IGLESIA CELESTIAL Y LA
IGLESIA MILITANTE, PARA CELEBRAR Y DARLE GLORIA A DIOS., POR EL DON MAS
PRECIADO QUE DIOS PADRE PUDO DARNOS ES CRISTOJESUS, SACRAMENTADO.,
PRESENTE EN CADA HOSTIA CONSAGRADA.
¿Qué quiere decir Jesús con "venid a mí"? Él mismo nos revela el misterio más
adelante: "Yo soy el pan de vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, el que crea en mí
no tendrá nunca sed." (Jn 6, 35). Jesús nos invita a alimentarnos de Él. Es en la
Eucaristía donde nos alimentamos del Pan de Vida que es el Señor Jesús mismo.
Son varios los caminos por los que podemos acercarnos al Señor Jesús y así vivir una
existencia realmente cristiana, es decir, según la medida de Cristo mismo, de tal
manera que sea Él mismo quien viva en nosotros (ver Gál 2,20). Una vez ascendido a
los cielos el Señor nos dejó su Espíritu. Por su promesa es segura su presencia hasta el
fin del mundo (ver Mt 28, 20). Jesucristo se hace realmente presente en su Iglesia no
sólo a través de la Sagrada Escritura, sino también, y de manera más excelsa, en la
Eucaristía.
¿No está Cristo hablando de forma simbólica?
Cristo, se arguye, podría estar hablando simbólicamente. Él dijo: "Yo soy la vid" y Él no
es una vid; "Yo soy la puerta" y Cristo no es una puerta.
Pero el contexto en el que el Señor Jesús afirma que Él es el pan de vida no es simbólico
o alegórico, sino doctrinal. Es un diálogo con preguntas y respuestas como Jesús suele
hacer al exponer una doctrina.
A las preguntas y objeciones que le hacen los judíos en el Capítulo 6 de San Juan,
Jesucristo responde reafirmando el sentido inmediato de sus palabras. Entre más
rechazo y oposición encuentra, más insiste Cristo en el sentido único de sus palabras:
"Mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida" (v.55).
Esto hace que los discípulos le abandonen (v. 66). Y Jesucristo no intenta retenerlos
tratando de explicarles que lo que acaba de decirles es tan solo una parábola. Por el
contrario, interroga a sus mismos apóstoles: "¿También vosotros queréis iros?". Y
Pedro responde: "Pero Señor... ¿con quién nos vamos si sólo tú tienes palabras de vida
eterna?" (v. 67-68).
Los Apóstoles entendieron en sentido inmediato las palabras de Jesús en la última
cena. "Tomó pan... y dijo: "Tomad y comed, esto es mi cuerpo." (Lc 22,19). Y ellos en vez
de decirle: "explícanos esta parábola," tomaron y comieron, es decir, aceptaron el
sentido inmediato de las palabras. Jesús no dijo "Tomad y comed, esto es como si fuera
mi cuerpo.es un símbolo de mi sangre". advierte ¡
Alguno podría objetar que las palabras de Jesús "haced esto en memoria mía" no
indican sinoque ese gesto debía ser hecho en el futurocomo un simple
recordatorio,un hacer memoria como cualquiera denosotrospuede
recordar algún hechodesu pasadoy, de este modo, "traerloal presente" .
Sin embargoesto no es así, porquememoria, anamnesis o memorial, en el
sentido empleadoen la Sagrada Escritura,noes solamente el recuerdode
los acontecimientosdel pasado,sino la proclamación delasmaravillas
que Dios ha realizadoen favor delos hombres. En la celebración litúrgica,
estos acontecimientosse hacen, en cierta forma,presentes y actuales.Así,
pues, cuandola Iglesia celebra la Eucaristía,hacememoria dela Pascua
de Cristo y ésta se hacepresente: el sacrificioqueCristoofrecióde una vez
para siempre en la cruz permanecesiempre actual (ver Hb 7, 25-27).Por
ello la Eucaristía esun sacrificio(ver Catecismodela Iglesia Católica nn.
1363-1365).
San Pabloexpone la fe de la Iglesia en el mismo sentido: "La copa de
bendición quebendecimos, ¿no es acasocomunión con la sangre de Cristo?
Y el pan que partimos,¿no es comunión con el cuerpode Cristo?". (1Cor
10,16).La comunidad cristiana primitiva,losmismos testigos de la última
cena, es decir,los Apóstoles, no habrían permitidoquePablotransmitiera
una interpretación falsa deeste acontecimiento.
Los primeros cristianosacusan a los docetas(aquellosqueafirmaban que
el cuerpode Cristo no era sino una mera apariencia) denocreer en la
presencia de Cristo en la Eucaristía:"Seabstienen dela Eucaristía,porque
no confiesan que es la carnede nuestro Salvador." San Ignaciode
Antioquía (Esmir.VII).
Finalmente, si fuera simbólicocuandoJesús afirma:"El quecome mi carne
y bebe mi sangre...", entonces también sería simbólicocuandoañade:
"...tiene vida eterna y yole resucitaréen el últimodía" (Jn 6,54).¿Acaso la
resurrección es simbólica?¿Acasola vida eterna es simbólica?
Si la misa rememora el sacrificiodeJesús, ¿Cristo vuelvea padecer el
Calvarioen cada Misa?
La carta a los Hebreos dice:"Pero Él posee un sacerdocio perpetuo,porque
permanecepara siempre... Así es el sacerdoteque nos convenía:santo
inocente...que no tiene necesidad de ofrecer sacrificioscada día...Nosotros
somos santificados,medianteuna sola oblación ... y con la remisión de los
pecadosya no hay más oblación por lospecados." (Hb 7, 26-28 y 10, 14-
18).
El sacrificiodela Misa no añadenada al Sacrificiodela Cruz ni lo repite,
sino que "representa," en el sentido de que "hacepresente"
sacramentalmenteen nuestros altares,el mismo y único sacrificiodel
Calvario(ver Catecismodela Iglesia Católica n. 1366;PabloVI, Credo del
Pueblo de Dios n. 24).
El texto de Hebreos 7, 27 no diceque el sacrificiodeCristolo realizó"de
una vez y ya se acabó",sino "deuna vez para siempre". Estoquiere decir
que el únicosacrificiodeCristopermanece para siempre(ver Catecismo
de la Iglesia Católica n.1364).Por eso dice el Concilio:"NuestroSalvador,
en la última cena,... instituyóel sacrificioeucarísticodesu cuerpoy
sangre, con el cual iba a perpetuar por los siglos, hasta su vuelta,el
sacrificiodela cruz." (ver ConcilioVaticanoII,SacrosanctumConciliumn.
47).Por lo tanto,el sacrificiodela Misa no es una repetición sino re-
presentación y renovación del únicoy perfecto sacrificiodela cruz por el
que hemos sidoreconciliados.
Bendiciones
tu catequista en línea
EL CUERPO COMIDA POCO APETECIDA I PARTE