La vida de las mujeres en la antigua Grecia estaba muy restringida. Se esperaba que pasaran la mayor parte del tiempo en el hogar ocupándose de las tareas domésticas como tejer y cuidar a la familia. Solo las mujeres pobres salían con frecuencia para trabajar o interactuar. Aunque participaban en algunos ritos religiosos, su papel en la religión era menor que el de los hombres. Las mujeres estaban sujetas a la autoridad de los hombres y se les consideraba inferiores.