La enfermedad vascular cerebral (EVC) se produce por la interrupción del flujo sanguíneo al cerebro, pudiendo ser isquémico o hemorrágico, y puede causar lesiones cerebrales permanentes y discapacidad. El diagnóstico incluye la evaluación clínica, estudios de imagen y pruebas de laboratorio, mientras que el tratamiento varía desde la trombólisis y trombectomía en el ictus isquémico hasta medidas de soporte y control de presión en el hemorrágico. La prevención se centra en el control de factores de riesgo como la hipertensión, diabetes y tabaquismo.