Este documento describe cómo la inflamación sistémica causada por toxinas bacterianas y mediadores inflamatorios durante la sepsis afecta negativamente el sistema cardiovascular y conduce a choque séptico y miocardiopatía séptica. Explica que estos mediadores inflamatorios no solo dañan los pulmones y riñones, sino también el corazón, lo que resulta en disfunción cardiovascular. Además, señala que controlar la inflamación excesiva durante la sepsis es más difícil que reabrir una arteria coronaria ocluida durante un infarto de