El documento describe brevemente la evolución de la cartografía griega y romana antigua, desde mapas como el Papiro de Artemidoro hasta Tolomeo. Explica que los mapas antiguos tenían una concepción del espacio diferente a la moderna, basada en experiencias de viajes en lugar de coordenadas matemáticas. Finalmente, señala algunos ejemplos de influencia de estas cartografías antiguas que perduran en fondos cartográficos medievales y modernos.