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7 Consejos para 
hablar en publico 
SAÚL EDGARDO LIZAMA LOZANO
Hablar en público es la actividad 
más desagradable para la 
mayoría de la gente
y cuanto mayor sea la importancia del 
evento, peor el miedo.
•Despreocúpese, hablar 
en público es fácil. No 
es otra cosa que 
conversar, y eso es 
algo que Usted hace 
todo el tiempo. Hablar 
en público no es más 
difícil que comer con 
palillos chinos o hacerse 
el nudo de la corbata. El 
misterio desaparece 
una vez que se ha 
aprendido cómo 
hacerlo. .
1. Exprésese con sencillez 
• La gente que lo escuche captará una o dos de las 
principales ideas que Usted exponga. Sólo una o dos; no 
diez, ni veinte. 
• Si no puede expresar en un par de enunciados el 
punto que se propone comunicar, entonces su alocución 
no está bien definida. Y si Usted no sabe con precisión lo 
que quiere decir, mucho menos lo sabrá el auditorio.
2. Organícese 
• Sea larga o corta su disertación, es importante ordenar los elementos de la 
misma. Hay que preveer la introducción, los puntos principales que se van a 
exponer, y la conclusión.
• A veces, una buena 
forma de comenzar 
resulta ser la frase 
final. Una vez que 
sabe uno a dónde se 
dirige, puede escoger 
el camino que más le 
plazca para llegar allí. 
Es decisivo tener un 
final con fuerza, pues 
quizá sea lo que la 
gente recuerde 
mejor.
3. Sea breve 
• La duración de los números en los espectáculos de 
variedades suele ser, como máximo, de 12 a 15 minutos. Si 
una cuadrilla de bailarines y cantantes que ponen toda el 
alma en su trabajo no logran entretener al público por más 
tiempo, ¿qué le hace pensar que Usted sí lo logrará?
• Generalmente, el tiempo dedicado a la 
exposición en eventos de carácter científico es de 
20 a 25 minutos más 5 minutos para preguntas y 
discusión.
4. Sea sincero 
• Si trata de ser 
distinto de como es 
(poco natural), 
probablemente no 
logre convencer al 
auditorio. Si no le 
parece graciosa una 
anécdota, no espere 
que ría el público 
cuando le escuche. 
Si trata de ser distinto de 
como es (poco natural), 
probablemente no logre 
convencer al auditorio. Si 
no le parece graciosa 
una anécdota, no espere 
que ría el público cuando 
le escuche.
• Si la información que pretende transmitir 
no le despierta verdadero interés, 
tampoco lo despertará en los demás.
• Si toma Usted la palabra, es que ha tenido una 
experiencia que los oyentes desconocen. 
Compártala con ellos. Haga que sientan lo mismo 
que Usted sintió: una profunda emoción, o 
indiferencia; miedo, o tristeza; fastidio, o 
perplejidad.
• La primera persona del singular puede ser un arma 
eficaz, pero debe ser cauto al usarla, ubicándose 
correctamente en el espacio, tiempo y tipo de público 
que le escucha.
5. Aduéñese de la situación 
• En los primeros momentos de su disertación se establece 
el vínculo entre el público y Usted. Sonría. Agradezca a la 
persona que lo haya presentado, y luego espere un 
momento.
• No empiece hasta que haya captado la atención de todos los presentes. Cada 
una de esas personas comprenderá inmediatamente que el orador le está 
hablando a ella, y su cerebro se dispondrá a prestarle atención. Eso es 
precisamente lo que Usted quiere.
• Cuando el público se haya puesto atento, establezca contacto visual. Escoja 
tres caras amigables: una a la derecha, una a la izquierda, y una al centro. Diríjase 
entonces a una, luego a otra, y así logrará abarcar a todo
6. No lea; hable 
• Leer ante un auditorio no resulta tan eficaz como hablar directamente y con el 
corazón; la expresión espontánea quizá no sea tan pulida, pero es mejor.
• No es recomendable redactar alocuciones, pero sí lo es llevar notas para 
recordar lo que quiere decir, y saber en qué parte va uno.
7. Relájese 
 Cuando estamos sometidos a tensión nerviosa, a menudo olvidamos cómo 
respirar correctamente, y toda persona que acostumbra presentarse o actuar 
en público conoce la importancia de la respiración.
 No inhale profunda 
y forzadamente, ni 
respire con mayor 
rapidez que de 
ordinario; de esa 
manera se 
hiperventilaría. Para 
relajarse, sólo tiene 
que mover el 
diafragma suave y 
rítmicamente.