Las Reformas Borbónicas del Siglo XVIII en el Virreinato del Perú se centraron en tres áreas principales: la administración, el comercio y la iglesia. Reorganizaron la estructura territorial, crearon nuevos virreinatos y audiencias, y reemplazaron los corregimientos por intendencias. También buscaron incrementar el comercio entre España y América, liquidar el contrabando y decretar el libre comercio. Finalmente, expulsaron a los jesuitas para reducir su influencia política y económica.