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J
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V
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S
A
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T
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“Misa vespertina de la Cena del Señor”
HISTORIA
El Jueves Santo abre el Triduo pascual con la Eucaristía vespertina
porque así como la Cena del Señor marcó el inicio de la pasión mientras
Jesús se encamina a la donación de su vida en sacrificio expiatorio para la
salvación del mundo, establece su mediación objetiva en el rito convivial
de la nueva alianza, y releva su inmensa caridad, que es la base de su
pasión y de su muerte.
La misa vespertina de la cena del
Señor tiene el carácter de
introducción en el Triduo
Pascual, de entrada en la
conmemoración anual de la
PASCUA.
Un dato más que nos proporciona la
peregrina Egeria es que a la hora
octava se reúne todo el pueblo en el
Martirio según costumbre pero más
pronto que los demás días, porque
es necesario hacer antes la
despedida. Todos van a Eleona a la
iglesia donde está la gruta en la que
ese mismo día estuvo el Señor con
los apóstoles.
El jueves santo celebra el misterio del Cenáculo que mira hacia la cruz y la
resurrección. Jesús anticipa su oblación en perspectiva de victoria. instituye el
memorial de su sagrada pasión. La Iglesia cumple el memorial con la proclamación de
las palabras y gestos de Jesús.
El Jueves Santo es como una "profecía" de la Pascua, es decir, en la Última Cena
Jesús vivió conscientemente y de manera anticipada su Pasión y Muerte y en ese
momento puso en claro el para qué iba a morir, el por qué aceptaba voluntaria y
libremente la muerte cruenta. Los primeros datos que tenemos de que el Jueves Santo se
celebra la Misa recordando la Cena del Señor los tenemos por el Concilio de Cartago en
el año 397 y por lo que cuenta Egeria que fue una peregrina o turista que visitó
Jerusalén y que dejó escrito todo lo que allí se celebraba.
• Son muchos los grandes
"acontecimientos salvíficos" que hoy se
recuerdan en la vida de Cristo Jesús:
• Su Cena de despedida y su gran
Oración por nosotros.
• La Institución de la Eucaristía o Santa
Misa como memorial o recuerdo suyo.
• La Institución del Ministerio (servicio)
como parte esencial de su Iglesia.
• Su Testamento: el mandato de amar
hasta la Muerte.
• El ofrecimiento, anticipado y
consciente, de su vida, de su Cuerpo y
Sangre, para salvación del mundo.
• El juicio de su Pasión, la traición de
Judas, el abandono de sus amigos, la
oración del huerto, su noche amarga.
SENTIDO DEL DIA
El jueves santo tiene una carga emocional muy grande, ya que
ella nos sitúa en el mismo trance de la hora en que Jesús se
reunió con los doce, para celebrar aquella Cena tan Santa.
La Eucaristía vespertina del jueves, que ocupa la hora de las
primeras Vísperas de ese Triduo Pascual, es como su
introducción, pero eso también se considera como formando
unidad con los otros tres días.
• Nota: debe evitarse que el jueves se convierta en una
celebración aparte, haciendo de él como un día de la caridad,
o de la Eucaristía, o del sacerdocio. Hay que situar
decididamente la celebración de hoy cara a la Pascua, que
tiene su culminación en la Vigilia.
1. Liturgia de la Palabra.
1ª. Lectura Salmo 2ª. Lectura Evangelio
Ex 12,1-8,11-14: Se
refiere la Cena
pascual de Israel, nos
recuerda el ambiente
pascual en el que se
ha desarrollado
también la cena del
de Jesús y el carácter
pascual de su
inmolación.
Salmo 115 se refiere
a la actitud de como
pagar el bien que nos
ha hecho
1Cor 11,23-26: se
refiere propiamente a
la institución de la
Eucaristía trasmite la
parádosis apostólica
acerca de la
institución de la
Eucaristía en clima
de fraternidad, en
sentido pascual de
proclamación de la
pasión y
resurrección-parusía
Jn 13,1-15 el
Evangelio de Juan
nos introduce en el
cenáculo donde las
palabras del maestro
tienen su realización
en el lavatorio de los
pies, ejemplo de
servicio, signo y
anticipación de su
amor hasta el
extremo, hasta el don
de la vida
CUATRO MOMENTOS FUNDAMENTALES
Las lecturas de hoy nos
sitúan en camino mejor para
entender el sentido que
tiene para los cristianos la
Eucaristía y en general la
celebración de este día. La
eucaristía es el sacramento el
memorial de los que
celebramos en el Triduo
Pascual: la muerte y la
resurrección del Señor, la
Eucaristía del jueves tiene
pues una relación muy clara
con la muerte y la
resurrección del Señor.
Introduce una celebración
que culminará en la solemne
Eucaristía de la Vigilia la
principal del año.
• Siguiendo una antigua costumbre se
ritualiza el gesto apenas expresado en el
Evangelio del lavatorio de los pies,
para expresar juntamente el sentido
de caridad que es característico de la
Pascua de Jesús.
• El lavatorio de los pies forma parte de
la ceremonia, el Maestro asume la
condición de siervo, para eso, para
servir, dejando muy en claro a sus
discípulos que la humildad es
indispensable para ejercer plenamente
el ministerio recibido de sus manos.
• Servir antes que desear ser servido, no
es una condición exclusiva para los
sacerdotes, es la doctrina que todos
los fieles deben llevar a la práctica.
2. Lavatorio de pies.
3. Liturgia Eucarística.
Las palabras de la
consagración proponen el
“hoy” del Canon Romano,
extendido ahora a las otras
plegarias eucarísticas
La Eucaristía, símbolo y fuente
de caridad, sugiere una
respuesta de amor agradecido
mediante la adoración del
Santísimo Sacramento (en el
lugar de la reserva solemne)
hasta la media noche, cuando
comienza la memoria de la
pasión y de la muerte
4. La Reserva Eucarística
Es un elemento altamente significativo de profesión
de fe, de adoración de la presencia continua del
Señor en su Iglesia
EUCOLOGIA
• Oración colecta:
Dios nuestro, que nos has reunido para
celebrar aquella Cena en la cual tu Hijo
único, antes de entregarse a la
muerte, confió a la Iglesia el sacrificio
nuevo y eterno, sacramento de su
amor, concédenos alcanzar por la
participación en este sacramento, la
plenitud del amor y de la vida.
• Es un texto emotivo de
ternura, profundo, recordando y
celebrando el sacrificio nuevo y eterno.
Oración sobre las ofrendas, doblemente emotiva por conocida y
por ser aportada a esta celebración eucarística de la tarde del
jueves santo. Esta oración figura en la misa del II Domingo del
Tiempo Ordinario y en la misa votiva de la Eucaristía (esquema
B)
Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía,
porque cada vez que celebramos el memorial de la muerte de tu
Hijo, se realiza la obra de nuestra redención.
Oración después de la comunión:
Señor, tú que nos permites disfrutar en esta vida de
la Cena instituida por tu Hijo, concédenos participar
también del banquete celestial en tu Reino.
Esta oración expresa entre el tiempo y la eternidad:
es la misma cena que celebramos abajo y arriba; es la
misma vida que vivimos en el tiempo y en la
eternidad; en la tierra y en el cielo, nos sentamos ala
misma mesa del banquete del reino.
SUGERENCIAS PASTORALES
 Realizar con mayor intensidad lo que habitualmente
celebramos en nuestra Eucaristía.
 El canto y procesión de entrada con incienso, así
destacaremos que el sacerdote es el signo visible de la
presencia de Cristo.
 Se podría suprimir el acto penitencial destacando más el
Gloria ( se supone que en estos tiempos se realizan actos
penitenciales periódicamente)
 La procesión de los dones poniendo en evidencia el pan y el
vino como los alimentos escogidos por Cristo por su auto
donación. ( sería conveniente un canto que acompañe la
procesión.
 El presidente tendría que decir la plegaria Eucarística con lentitud
y claridad.
 La aclamación después de la consagración podría ser “cada vez
que comemos de este pan”
 Dar la comunión bajo las dos especies pues es el día más
coherentemente.
 Es muy conveniente que tanto personal como comunitariamente se
haga un rato de oración ante el Santísimo.
 Con la reserva habitual de la Eucaristía en la capilla del Santísimo
o en otro lugar de la Iglesia.
 Preparar a los que hacen las veces de los apóstoles con
anticipación.
 Propiciar esquemas de oración que ayuden a la adoración.
 Preveer lo necesario para cada una de las celebraciones.
 En las reflexiones centrar lo más significativo.