El documento habla sobre la necesidad del discernimiento y la sabiduría para distinguir entre los colaboradores de Dios y los colaboradores del diablo. Explica que en los últimos tiempos, el diablo trabaja para engañar a los creyentes a través de falsos cristianos que traen división a la iglesia. Advierte sobre los divisionarios que causan celos, contiendas y disensiones debido a su inmadurez o porque buscan lo suyo propio en lugar de lo de Dios.