Este documento explora los principios de la misión transcultural de Dios. Resalta que Dios es el Dios de toda la humanidad y que Jesús murió para proveer salvación a todas las personas, sin importar su cultura o nacionalidad. Alienta a los creyentes a involucrarse en la misión de llevar el evangelio a todas las naciones y a apreciar tanto las diferencias como las similitudes entre las personas de diferentes culturas.