El documento describe cómo Miguel Ángel vio potencial en un pedazo de mármol que otro artista había descartado. Lo llevó a su estudio y lo transformó en su famosa escultura de David. De manera similar, Cristo ve potencial en las personas, aunque hayan sido "arruinadas por el pecado". Cuando permitimos que Cristo nos modele mediante su evangelio, podemos ser transformados de "piedras inútiles" a obras maestras.